Esta mujer de 32 años se llama Whitney Thore. Durante muchos años luchó contra desórdenes alimenticios y problemas de autoconfianza causados por una condición médica llamada el síndrome de ovario poliquístico. Antes del síndrome, era una chica delgada que sólo quería bailar. Pero con esta enfermedad, su cuerpo empezó a aumentar de peso rápidamente, ganó más de 45 kg y renunció al baile.
Todos la insultaron, llamando “repugnante”, “gorda” e incluso cosas peores. Esas palabras eran como puñales en su corazón. En su sitio web, Thore escribió que “quería tener un cuerpo que le permitiera hacer las cosas que amaba, como bailar en público. Un cuerpo que le permitiera ser una mujer segura, con un sinfín de metas y sueños.” Después de todo, encontró el valor en sí misma y creó una serie de video llamados “A Fat Girl Dancing” (una chica gorda bailando). De tal manera quería expresarse e inspirar a otros con un problema parecida.
Todos la insultaron, llamando “repugnante”, “gorda” e incluso cosas peores. Esas palabras eran como puñales en su corazón. En su sitio web, Thore escribió que “quería tener un cuerpo que le permitiera hacer las cosas que amaba, como bailar en público. Un cuerpo que le permitiera ser una mujer segura, con un sinfín de metas y sueños.” Después de todo, encontró el valor en sí misma y creó una serie de video llamados “A Fat Girl Dancing” (una chica gorda bailando). De tal manera quería expresarse e inspirar a otros con un problema parecida.

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