Un estudio asegura que el lúpulo es antibacteriano, antinflamatorio y tiene propiedades sedantes y diuréticas que generan efectos rejuvenecedores.
"Sin televisión y sin cerveza, Homero pierde la cabeza", dice el padre de la familia Simpson en uno de los capítulos más recordados de la serie de Matt Groening. Y no tenemos idea lo feliz que se pondría el personaje amarillo si se enterara lo que anunció la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA).
Según un estudio de la entidad, la cerveza no solo no haría mal al organismo, sino que además podría prevenir enfermedades relacionadas con la oxidación y envejecimiento celular.
Las personas que beben habitualmente cantidades moderadas de esta bebida obtuvieron una modificación positiva en los marcadores sanguíneos relacionados con los procesos inflamatorios y oxidativos, arrojó como resultado el estudio.
"El efecto beneficioso sobre la salud atribuido a las bebidas fermentadas, como es el caso de la cerveza, se debe fundamentalmente a su contenido en antioxidantes", explicó la doctoraVictoria Valls, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia y una de las encargadas de la investigación.
Parece que el campeón del asunto sería el lúpulo, uno de los ingredientes naturales de la bebida, que podría tener beneficios sobre el metabolismo oxidativo, evitando los procesos inflamatorios.
También aseguraron que la cerveza disminuye en un 31% los niveles de proteína C reactiva, producida por el hígado y que se incrementa cuando hay inflamación.
¿Se te ocurre alguna manera de celebrarlo? (guiño, guiño).


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